Uso ético de las imágenes de niños en las redes sociales

En muchas ocasiones, no somos conscientes del peligro al que nos exponemos compartiendo imágenes de nuestra vida privada o al ejemplo que damos a nuestros hijos al utilizar las redes sociales de modo indebido. Por ello, queremos concienciar sobre la mejor manera de usar estas nuevas herramientas tecnológicas, las cuáles acercan horizontes, cierto es, pero también hacen llegar nuestra información a personas desconocidas que pueden usarla para sus propios fines.

Muchos padres desconocen técnicas como el “morphing”, técnica en la que ciertos usuarios descargan o hacen pantallazos de publicaciones donde salen niños y/o adultos y las modifican, y el “ciberacoso”, que puede constituir un delito penal y que consiste en el uso de información personal publicada en la web con el fin de dañar y atacar a un individuo. En este último caso, los jóvenes y adolescentes acostumbran a ser las víctimas más habituales.

Además de lo dicho anteriormente, debemos sumar el hecho de que muchos padres no tienen piedad ni miramientos al compartir imágenes de sus hijos en las redes sociales. Muchos de ellos sufrirán las consecuencias al ser conscientes de que tenían una identidad virtual y que exponía hechos y/o situaciones que pueden ser comprometidas o directamente embarazosas para que puedan seguir avanzando en su desarrollo actual natural sin sentirse anclados a eventos pasados.

Para aquellos padres que quieran seguir compartiendo imágenes de sus hijos en la web, es importante que sepan que el medio más seguro es el correo electrónico, ya que va dirigido a quien se decide, no se comparte con toda la comunidad web. También es importante que mantengan un perfil bajo en las redes sociales y configuren su red social de modo que las imágenes de sus hijos solo se compartan con personas concretas.

Otro punto a tener en cuenta es la propia política de privacidad de la red social que estemos usando. Hemos de estar atentos, ya que no siempre ofrecen las mismas opciones o se basan en los mismos artículos. Por ejemplo, en Facebook, si publicáis en modo “público” dais permiso a que dicha información sea compartida con toda la comunidad de Facebook, por lo cual, cualquiera puede acceder, compartir, dar uso y asociar a vosotros dicha información.

Toda esta información no está contemplada para crear temor a la hora de usar las redes sociales, pero sí que debemos ganar conciencia sobre el uso que le damos y el ejemplo que reciben nuestros hijos/as. Recordad que aprenden a una velocidad difícil de seguir y puede ser tarde cuando demos importancia a las consecuencias de nuestros actos.

Utilizad vuestra información privada con sabiduría y, a continuación, os ofrecemos el enlace a la noticia fuente.

Eric Rovira, Área e-inclusión

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